Parte III Las Grandes Crisis Socioeconómicas de la Era de Piscis

Inma Fernández (*) y Santiago Niño Becerra (**)
ARTICULO PUBLICADO EN MERCURIO 3 (PARTE III) - Mayo '05



11. Año 1230. La supremacía de la razón sobre la fe.
A lo largo del siglo XII se fueron poniendo de manifiesto las limitaciones que para un mundo más evolucionado tenía el Feudalismo, es decir, la necesidad de cambios en las estructuras políticas, en el modo de entendimiento entre estas y las jerarquías religiosas y en el modelo filosófico. El inicio de este proceso tiene lugar en el 1158, cuando el filósofo Averroes declara, en contra de la Escolástica, la supremacía de la razón sobre la fe, lo que puso en marcha un proceso de cambio que eclosionará en el siglo XIII: en Inglaterra la nobleza fuerza al rey Juan a la firma de la Magna Charta, en Francia Felipe II somete a la nobleza y al clero al poder real, en el SIRG la Dieta de Worms reconoce el poder de los grandes señores y en el Norte de Europa la asociación de la Hansa era una potencia económica a mediados del siglo XIII.

En este momento Plutón se halla en el signo de Virgo, Urano en Sagitario y Saturno en Piscis. Adhiriéndose al aspecto, también, Júpiter desde el signo de Géminis.


12. Año 1374. El nacimiento de la idea de Estado.
El fin del Sistema Feudal significó un cambio radical respecto al orden con que hasta el momento se habían desarrollado las cosas; quienes más podían perder de ese cambio era el pueblo llano y la Iglesia. Un mayor poder real y un mayor poder de los señores, sólo dejaba como perdedores a unas colectividades campesinas forzadas a subsistir en un entorno en el que cada vez se les exigían mayores rendimientos; su repuesta, las Revueltas Campesinas que recorrieron Europa y China a lo largo del siglo XIV, fue aplastada y selló durante cinco siglos la suerte de la posteriormente conocida como ‘clase trabajadora’. La Iglesia, por su parte, recibió un durísimo golpe con la obra de Guillermo de Ockham (h 1320) en la que, además de afirmar que únicamente lo individual es real, negó a los Papas el derecho a ejercer el poder temporal.
Aquí, Plutón desde el signo de Tauro configura la Cruz T con Urano en Leo y Saturno en Acuario. También Júpiter, desde el signo de Leo y en conjunción con Urano, va a formar parte de la configuración durante su tránsito.



13. Año 1420. El inicio de la expansión colonial.
La toma de Acre por los musulmanes en 1291 supuso la interrupción definitiva de los intercambios comerciales con Oriente. El hecho tuvo repercusiones profundas, pero, a la vez, abrió la posibilidad al desarrollo de zonas anteriormente débiles que, además, se habían mantenido al margen de la Guerra de los Cien Años (1338 – 1453); Portugal fue una de esas zonas. En 1418, durante el reinado de Juan I, Portugal inicia su expansión atlántica dando comienzo a una nueva ruta económica de trascendental importancia en los próximos siglos.

Plutón conjunto a Júpiter en el signo de Géminis - unos años después de haberse dado el Gran Ciclo (1399)-, forma la Cruz T junto con Urano desde el signo de Piscis y Saturno en el de Virgo.



14. Año 1499. La nueva filosofía de un nuevo período.
La eclosión del Renacimiento dio lugar a cambios generalizados respecto a cómo se habían desarrollado las cosas durante las Edades Medias; dos de dichos cambios fueron, la proyección hacia el exterior de los diferentes reinos y el modelo actuativo de aquellos que, en el momento, ostentaban poder. El primero de éstos quedó manifestado con la apertura de la expansión colonial occidental en 1492 y de la oriental en 1500; el segundo con “El Príncipe”, obra de Niccolo Machiavelli publicada en 1532, en la que se enuncia un mensaje muy útil para aquel poder en ascenso: un gobernante no está sujeto por las normas éticas; modo de conducta vigente durante los próximos siglos.
En este caso nos encontramos a Plutón en el signo de Escorpio formando la configuración con la conjunción Júpiter-Urano, en el signo de Acuario, y Saturno que se halla en el de Tauro.


15. Año 1568. El despertar del individualismo.
A principios del siglo XVI, los niveles de degradación a los que la Iglesia había llegado eran notorios y palpables, a la vez, la distribución del poder en Europa hacía que, en ciertas zonas, la nobleza intentase desvincularse de la dependencia de las familias reinantes. Donde mayor envergadura alcanzaron estos conatos fue en las tierras alemanas del Sacro Imperio. En 1517, las 95 tesis de Lutero fueron el origen de la Reforma, hecho que tuvo tremendas consecuencias políticas. Roma respondió con el Concilio de Trento (1545 – 1564) y con la Contrarreforma, estallando, como resultado de esta pugna; las Guerras de Religión que convulsionaron el Sacro Imperio entre 1546 y 1555 y que ocasionaron la división de la parte alemana del Imperio en varios principados católicos y luteranos, determinando el señor de cada territorio la religión de éste. Por su parte, en Inglaterra, en 1563, son promulgados los Treinta y Nueve Artículos, fundamento de la Iglesia Anglicana. Básicamente, estos cambios políticos fueron posibles por el papel que al hombre le asignaba la nueva ética protestante, un papel que se sustentaba en el individualismo de la persona.
Plutón, en Piscis, formando una cuadratura con Neptuno en Géminis –lo que determina un Gran Ciclo- se une, en este caso, a la configuración estudiada a través de Urano y Júpiter desde el signo de Sagitario y de Saturno en el de Virgo.