La Realidad Astrológica del Sistema Capitalista

Inma Fernández (*) y Santiago Niño Becerra (**) - Artículo Marzo '02


INTRODUCCION


Desde que la raza humana principió el proceso de sedentarización en el Neolítico hace diez mil años, vinculando la obtención de sus recursos alimenticios a la agricultura, la percepción de que períodos de bonanza económica se alternaban con otros de recesión fue haciéndose crecientemente patente.

Hasta finales del siglo XVIII, las crisis agrarias se fueron sucediendo a lo largo del planeta. Bastaba una mala cosecha ocasionada por una plaga o por una sequía para que la actividad comercial, artesanal y manufacturera se deprimiera arrastrando al hambre a zonas en ocasiones muy vastas; situación que rápidamente mutaba tras un buen período agrícola.

La I Revolución Industrial alteró radicalmente esta situación. El maquinismo y sus desarrollos fueron progresivamente desvinculando la actividad económica de la tierra al ir desplazando la generación de valor económico desde la agricultura hacia la industria, primero, y hacia los servicios posteriormente, lo que fue ocasionando un incremento exponencial en el valor económico obtenido y en el número y variedad de los bienes producidos. Sin embargo, los períodos de auge y crisis no desaparecieron.

Así, y aunque desvinculados de las condiciones atmosféricas, continuaron produciéndose fases de aumento y caída en la producción, en el consumo y en las rentas que afectaban a los tejidos productivo, político y social crecientemente complejos de los países que progresivamente se iban incorporando a la actividad industrial.

En el siglo XX los economistas Joseph Alois Schumpeter y Ernest Mandel, el primero con una filosofía capitalista y desde una óptica marxista el segundo, estudiaron en profundidad estos movimientos de alza y hundimiento económico en sendas obras que hoy han devenido en clásicas: “Business Cycles: A Theoretical, Historical and Statistical Analysis of the Capitalist Process” (1939) y “Long Waves of Capitalist Development” (1975).

Lo en principio sorprendente es que, aunque los enfoques son diferentes, ambos concluyeron que debido a las innovaciones que a lo largo de los años se han ido produciendo en las fuentes energéticas utilizadas, en la tecnología disponible y en la organización económica y social, los períodos de crecimiento llegan a su fin desembocando la actividad económica en otros depresivos hasta que nuevas innovaciones en el escenario productivo hacen su aparición, principiando nuevos períodos de auge.

Partiendo, en consecuencia, de que la evolución económica se encuentra determinada por ciclos y de que cada uno de éstos se encuentra formado por cuatro fases -a la finalización del ciclo anterior, se inicia una primera fase de recuperación tras la que se produce la de expansión para, una vez alcanzada la cúspide, entrar en la fase de declive y finalizar en la fase de contracción-, la pregunta a plantearse es: Astrológicamente, ¿tiene ésto sentido?.

A lo largo de mi experiencia profesional como astróloga comencé a observar la enorme importancia que el tránsito de Plutón provoca tanto a nivel generacional y social como económico. Por ejemplo en su último tránsito por Escorpio se incrementó sustancialmente la expansión del mercado y, en el mundo cinematográfico, proliferaron las películas relacionadas con pasiones desenfrenadas, venganzas y la extrema violencia. Desde su entrada en Sagitario, por el contrario, se potencia la introducción de una filosofía empresarial orientada al acceso de la gama más amplia de posibilidades y, en el ámbito cinematográfico, estamos asistiendo a la proliferación de la comedia y a un resurgir impresionante de la búsqueda de la alegría.

Astrológicamente sabemos que el ciclo se extiende de Aries a Piscis , en un proceso en el cual todo se inicia con el elemento Fuego, se desarrolla con la Tierra, se comunica y se intercambia con el Aire y se asimila con el Agua. En economía se da exactamente el mismo ciclo astrológico.

Mostrar cuantitativamente esta evolución es relativamente sencillo desde el último cuarto del siglo XIX, pero imposible antes debido a que es a partir de este momento cuando los datos económicos empiezan a ser fiables. En el gráfico adjunto se recoge la evolución agregada media del PIB en los países económicamente más avanzados de cada período; como puede observarse, cada fase del ciclo económico coincide con el tránsito de Plutón por un signo astrológico.


Fuente: Elaboración propia partir de: 1870 – 1992: Angus Maddison, “Monitoring the Worl Economy 1820 – 1992”, OECD. 1992 – 2001: OECD


ANTECEDENTES

El sistema económico-social en el que ahora nos encontramos es el Capitalismo, cuyo “origen” podemos fijar a principios del siglo XIX. La fase inmediatamente anterior es conocida por la Historia Económica como el Mercantilismo, cuya extensión abarca entre 1577 y 1822.

A lo largo de los años en que se extiende el Mercantilismo nacen y se desarrollan una serie de conceptos que van a ser fundamentales para la expansión del Capitalismo, sobre todo en sus últimos años, en el subciclo de declive

En 1748 Charles-Louis de Secondat, barón de la Brède y de Montesquieu publica “Esprit des lois” en la que plantea la división del poder de Estado en tres poderes independientes: legislativo, ejecutivo y judicial; en 1762 Jean - Jacques Rousseau publica “Du Contrat Social” en el que se plantea un mundo dominado por la felicidad existente entre los hombres en su estado natural, por la soberanía del pueblo y por un Estado que desempeña su papel a través de un contrato firmado con todos sus habitantes.

Entre 1748 y 1762 Plutón se hallaba transitando por Sagitario; momento en el que, evidentemente, lo fundamental es el nacimiento de una nueva filosofía y de un nuevo enfoque político y social, junto al proyecto de un Estado feliz.

Entre 1762 y 1777 Plutón se encuentra en Capricornio. A mediados del siglo XVIII, en Inglaterra, es planteado el paso de un sistema de cultivo basado en los campos abiertos (open fields) a otro basado en la parcelación de las tierras (enclosures) y cuya expansión se produce a partir de esta etapa. Con este tránsito, se parcela, se organiza una estructura de propiedad agraria lo que provoca un crecimiento de la producción y de la productividad. Un modo claro de optimizar recursos.

Uno de los soportes del Mercantilismo había sido el poder absoluto de las monarquías, lo que había beneficiado a la burguesía comercial; de todos modos, el poder absoluto de la monarquía había acabado ahogando las capacidades expansivas de la burguesía. En 1789 la sociedad francesa se encontraba polarizada en dos frentes: nobleza y clero apoyando al Rey y burguesía y pueblo contrarios, respectivamente, al centralismo estatal y a la miseria y opresión. La Revolución Francesa con su lema “Igualdad, libertad y fraternidad” es la manifestación de un cambio total en la concepción ideológica imperante. Entre 1777 y 1797, Plutón transita por el signo de Acuario. Una idea, un pensamiento, una ideología, altera la materia. Es el primer momento en el que ilustrados, burguesía y pueblo llano se unen en un fin común. No importan las diferencias, lo importante es el fin del grupo.

Pero la Revolución Francesa creó inquietud entre las diferentes monarquías europeas. Entre 1792-1815 se forman siete coaliciones de Estados que se oponen a la expansión napoleónica. Napoleón es derrotado y el Congreso de Viena de 1815 intenta restaurar el Antiguo Régimen. Algo que en pocos años se demostrará imposible debido a que el Viejo Orden se había diluido. A la vez, la ascendente burguesía se apercibe de que precisa una mano de obra barata y sumisa; la antigua alianza entre ambos es rota principiando la explotación de la segunda por la primera.

Estos sucesos tienen lugar durante el tránsito, entre 1797-1822, de Plutón por Piscis. Esta etapa supone la DISOLUCION de un antiguo orden y la desaparición definitiva del Sistema Mercantilista. Lo que genera la situación necesaria para que emerja un nuevo sistema económico, político y social que se iniciará en la próxima fase. Piscis, final y principio, el origen primigenio de dónde todo emerge…

En esta fase, entre 1816 y 1818 se produce un Gran Ciclo Neptuno – Plutón; en este caso es de cuadratura y por lo tanto no existirá otro aspecto tenso hasta 75 años después. Esto está indicando una profunda fricción que se manifiesta en todos los ámbitos sociales, lo que claramente indica el final y el principio de un sistema que, en base a la nueva ideología generada en Acuario (Neptuno hacía el aspecto de cuadratura desde Sagitario), estará basado en la propiedad privada de los medios de producción y en la libertad individual en la toma de decisiones. Estaba naciendo el Capitalismo.


EL SISTEMA CAPITALISTA


El Capitalismo se extiende entre 1822 y el 2067. En estos 245 años se han sucedido tres subciclos. El primero, de formación, se extiende entre 1822 y 1938; el segundo, de crecimiento, comienza en éste último año y finaliza en 1995; el tercero, principia en 1995 y finaliza en el 2.067, donde se da un nuevo Gran Ciclo en fase de cuadratura, nuevamente entre Neptuno en Sagitario y Plutón en Piscis, que tiene lugar entre el 2061 y el 2062.

En cada uno de estos subciclos se dan las cuatro fases de los ciclos económicos, recuperación, expansión, declive y contracción, acabando también cada uno de ellos con un momento de muerte. En el cuadro adjunto se muestra un resumen de sus subciclos y fases.

La formación del Sistema Capitalista
El primero de estos subciclos, el de formación, tiene lugar a lo largo del tránsito de Plutón por los signos de Aries (1822-1851) Tauro (1851-1884), Géminis (1884-1914) y Cáncer (1914-1938).

En la primera fase, la de Aries, tiene lugar el inicio del substrato sobre el que se levantará la estructura capitalista. La expansión y desarrollo de la máquina de vapor y sus aplicaciones (ferrocarril y textil) son el germen del nuevo modo de producción: el maquinismo. En esta etapa el riesgo es un modo de vida ya que es necesaria la osadía tanto por parte de la burguesía como del proletariado debido al incuestionable proceso iniciador.

La segunda fase, la de Tauro, es fase de expansión. El descubrimiento de oro en California y Australia, en 1849 y 1851 respectivamente, favorece la consolidación de los avances obtenidos a partir del riesgo asumido en Aries. Es en estos años cuando se completa la fase de acumulación originaria de capital por la que el capitalismo obtiene los recursos necesarios para su posterior crecimiento; de hecho, es con el tránsito por Tauro cuando el vapor como fuente energética empieza a demostrarse insuficiente para cubrir las necesidades de esta fase expansiva en el ciclo de formación. De resultas de esto, principia a experimentarse con la electricidad como posible fuente energética (1880). Como ejemplo de consolidación la guerra civil de EE.UU. (1861-1865) desarrolla el Capitalismo industrial en todo el territorio estadounidense. Evidentemente el generar recursos es lo esencial de esta etapa.

A lo largo del tránsito de Plutón por Géminis se produce un cambio radical. La necesidad de pacto para la ocupación del último territorio libre existente en el planeta llevó, en 1884, en la Conferencia de Berlín, al reparto de Africa, lo que inicia la fase imperialista del Capitalismo. A la vez, en los 60 años anteriores se había ido definiendo un sistema de poder que facilitó la acumulación del mismo en muy pocas manos, de tal modo que, a principios de la década de los 90, la concentración de poder económico en muy pocas manos llegó a ser enorme. Los trust y cárteles proliferaron hasta tal punto que se vio amenazada la propia supervivencia del sistema. En 1891 es promulgada en EE.UU la Sherman Antitrust Act por la que los monopolios quedaron prohibidos, quedando despejado el camino hacia la ya, en principio, libre competencia.

Una nueva idea se abre camino en el aspecto organizativo: el Taylorismo plantea un nuevo sistema de organización empresarial. La cadena de montaje puesta en funcionamiento en 1913 en la planta de la Ford Motor Co. inaugura una nueva etapa en la administración de la producción industrial.

Evidentemente en esta etapa lo que se hace más necesario es el intercambio y la movilidad. Las nuevas ideas serán las que promuevan una nueva operativa económica, máxime cuando es en el momento que se da el Gran Ciclo (1891-1892) en su fase de conjunción (Neptuno-Plutón en Géminis), lo que evidencia que esta nueva forma de pensamiento será algo que impere durante mucho tiempo en el sistema económico, de tal modo que no será hasta el período 2061 – 2062 cuando un nuevo Gran Ciclo tenga lugar.

Este subciclo finaliza con el tránsito de Plutón por Cáncer. Aquí se gesta una nueva realidad. La incorporación masiva de la mujer al mundo del trabajo durante la Primera Guerra Mundial, el crash del 29, el abandono del Patrón Oro (1931), el principio de la intervención del Estado en economía con el New Deal (1933) y los acuerdos de Saltsjöbaden (1938) entre la patronal y los trabajadores suecos marcan la muerte de un modo de funcionamiento y el nacimiento de un nuevo modo a partir de la Segunda Guerra Mundial. Esta es, evidentemente, una fase de gestación, en la que el Estado principia, aunque por necesidad, a dar soporte como protector y reactivador de una contractiva realidad económica con el objetivo de propiciar el crecimiento de la economía.

El crecimiento del Sistema Capitalista
El segundo subciclo se extiende entre 1938 y 1995. Sus cuatro fases son: recuperación, con el tránsito de Plutón por Leo (1938-1957), expansión con Plutón en Virgo (1957-1972), declive con el tránsito de Plutón en Libra (1972-1984) y, finalmente, contracción con el tránsito de Plutón por Escorpio (1984-1995).

En la fase de recuperación se produce la aparición de un nuevo poder. Tras la segunda guerra mundial (1939-1945), EE.UU. emerge como líder indiscutible a nivel mundial: Leo = Sólo UNO. La manifestación de este poder se produce incluso antes del fin de la guerra: en 1944, los acuerdos de Bretton Woods diseñan un nuevo Sistema Monetario Internacional en línea con los intereses estadounidenses. Los posteriores acuerdos: inicio de la liberalización de las relaciones comerciales internacionales (GATT) (1947), inicio del Plan Marshall para la reactivación económica de Europa (1948) y creación de la OTAN (1949), son una muestra clara de ello.

Evidentemente, en esta etapa, la individualidad, la diferenciación y la capacidad creativa tanto del ser humano sobre sí mismo como a un nivel social son las características esenciales. La voluntad individual se torna el valor incuestionable de la época. Una manifestación social de todo esto sería el inicio del Baby Boom en 1945, momento en el que la voluntad individual cristaliza a través de la decisión personal sobre la procreación. El libro del Dr. Benjamin Spock (1946) “Common Sense Book of Baby and Child Care” y la generalización de la píldora contraceptiva en la década de los 50, suponen la máxima manifestación de este poder de elección, así como, el respeto por ese otro individuo por encima de los lazos meramente afectivos.

La creatividad y el ansia de libertad se ven reflejados en la creción del primer ordenador con un programa almacenado (1948) y con la aparición del Rock-and-Roll en 1955.

En la siguiente fase, la de expansión (Virgo) la búsqueda de la utilidad, el análisis sobre el uso inteligente de los recursos, la atención a la educación con un fin práctico y la percepción de una básica convivencia con la naturaleza, se ven claramente manifestadas.

El inicio de las reformas en la Iglesia por parte de Juan XXIII en 1958 con el objetivo de que cumpliera una función más útil; la renuncia del SPD alemán al ideario marxista, en 1959, a fin de convertirse en opción política; la expansión del Pop-art, el arte útil, en la década de los 60; la expansión del movimiento Hippie a partir de 1965; los sucesos de Mayo del 68 y la creación del circuito integrado (chip) en 1960, la puesta en marcha de Arpanet y la entrada en funcionamiento de la primera red de telefonía global en 1969, evidencian claramente esa profunda necesidad de reciclar por y para un fin útil todos los recursos disponibles y de mejorar los servicios para incrementar su utilidad, intentando minimizar al máximo incluso la ocupación de espacio.

En 1973 tiene lugar la primera crisis de la energía. Con este hecho, ya con Plutón en Libra, principia la fase de declive en la que se pone en tela de juicio todo lo realizado a nivel económico y social en el período anterior. 1973 supone el fin del Sistema Monetario de Bretton Woods y 1979 y 1980, el inicio, con Margaret Thatcher y Ronald Reagan, de un modelo económico que pone el acento en la oferta, lo que supone el retroceso del Estado en la actividad económica, la potenciación de la iniciativa privada y el incremento de la competencia .

A la vez, los acuerdos proliferan: firma del acuerdo de desarme entre EE.UU. y la URSS en 1972, acuerdo entre los grandes poderes financieros internacionales para fijar la operativa económica internacional (Consenso de Washington) a mediados de la década de los 70 y primera reunión del G-7, manifestándose con toda claridad la necesidad de la época de pactar para conseguir resultados mutuos, amén de llevar a cabo a través de una idea, desarrollos racionales que favorezcan la consecución de estos resultados, caso de la NAIRU (Non Accelerating Inflation Rate of Unemployment).

El inicio de una nueva cultura se manifiesta en la aparición del PC y en el comienzo de las emisiones de la MTV en 1981, en la primera generación de telefonía móvil en 1982 y en la primera versión del sistema operativo Windows en 1983.

Este subciclo finaliza con el tránsito de Plutón por Escorpio, ya que con el tránsito por un signo de agua, siempre llega a su final un subciclo. Esta es una etapa de supervivencia, furibundamente capitalista, de destrucción y muerte, depredadora, de transformaciones estructurales dentro de las mismas estructuras. Todo esto se pone de manifiesto en la oleada de absorciones de unas compañías por otras y en la aparición del fenómeno yuppie; en el empeoramiento de la distribución de la renta, en el retroceso paulatino del papel Estado en la vida económica y social que se materializa en el adelgazamiento imparable del Welfare State; en el principio del fin del poder sindical entre 1984 y 1985. También es una etapa de acuerdos económicos en los que gane todo el mundo, como el acuerdo monetario del Plazza en 1987, y el acuerdo NAFTA de 1993.

La necesidad de profundas transformaciones, de hacer morir lo inutil, se hace evidente durante esta época, y, por ende, la de sobrevivir. El poder de dar o quitar vida se hace palpable en el Proyecto Genoma humano (1990).
El fin de este subciclo comienza en 1989 con la caída del muro de Berlín y prosigue en 1991 con la Guerra del Golfo y la desaparición de la Unión Soviética lo que supuso la implantación de un Nuevo Orden Internacional que tan bien describió Francis Fukuyama en “The End of History” (1989).

El declive del Sistema Capitalista
El tercer subciclo principia en 1995 y se extiende hasta el 2067. La fase de recuperación con el tránsito de Plutón en Sagitario principia en 1995 y finaliza en el 2009; la de expansión, con Plutón en Capricornio, se extiende desde este año al 2023; la de declive mientras Plutón transita por Acuario, media entre el 2023 y el 2043; y la de contracción y muerte tiene lugar entre el 2043 y el 2067 con su tránsito por el signo de Piscis. Es precisamente en esta fase cuando se produce una cuadratura entre Neptuno en Sagitario y Plutón en Piscis, un aspecto del Gran Ciclo.

La primera fase, la de recuperación, es de inicio de los valores filosóficos de un nuevo Sistema. En 1994 es puesto en ejecución Mosaic, el primer navegador para la Red susceptible de ser utilizado masivamente. Internet y las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación (NTICs) suponen una infinita gama de recursos, “el mundo al alcance de la mano”, ”el viaje virtual” y el acceso a “un mundo eterno lleno de posibilidades”.

Las expectativas a que dieron lugar todos los avances tecnológicos desarrollados en los primeros años -Windows 95, Windows CE, Navegador Explorer, los tres en 1995, la red de telefonía global Iridium, la aceleración de los procesos para la obtención de células madre y la “agricultura de conservación” en el 2000, así como, los primeros estudios del chip basado en la nanotecnología del carbono en el 2001-, generaron un amplio período de especulación bursátil a modo de juego en un contexto de creencia en una abundancia generalizada.

Etapa crítica puesta de manifiesto por la Crisis de México (1994), por la Crisis Asiática (1997), por la Crisis de Brasil y de la deuda rusa (1998), por el principio de la crisis en Argentina (2000). Los sucesos del 11 de Septiembre se encuadran en la crisis mundial manifestada a lo largo del año 2001.

La progresiva evolución habida en el enfoque productivista, junto al avance de las NTICs desde 1995 propició que a finales del año 2000 Jeremy Rifkin publicase “The Age of Access. How the shift from ownership to access is transforming capitalism”. Esta obra plantea una nueva filosofía de funcionamiento económico-social: el fin de la propiedad privada y el acceso al uso; la importancia de la producción de experiencias; el fin del concepto de localización geográfica y la asunción del de totalidad a partir de la Red; el fin de la división del trabajo capitalista y el nacimiento de un modo de producción basado en la multitarea; la mercantilización del juego, lo que equivale a la mercantilización de los recursos culturales, es decir, el abandono del “¿Qué quiero tener que aún no tenga?” y el paso al “¿Qué quiero experimentar que no haya experimentado aún?”.

La idea de totalidad, de “No límites”, de la existencia de “el elegido” , se manifiesta ya de forma clara en 1999. En este año nace el concepto de “El Ordenador es la Red” y principian las primeras aproximaciones al sistema operativo Windows DNA (Distributed interNet Arquitecture); además, comienzan los primeros estudios sobre la posibilidad de que el Conocimiento aplicado a la producción consiga poner fin a la Ley de los Rendimientos Decrecientes, y la producción cinematográfica “The Matrix” plantea que una creencia y la confianza en uno mismo alteran la realidad.

Por otra parte, del mismo modo que el Reino Unido, la principal potencia mundial a principios del siglo XIX, con Plutón en Aries, adoptó una posición aislacionista tras las Guerras de Coalición, hoy, EE UU, tras los sucesos del 11-S, está derivando hacia una postura unilateralista en línea con la idea de “que cada uno mire por lo suyo, siguiendo su propia filosofía”; y aquí radica una de los soportes de esta subfase: la nueva filosofía, la nueva religión, que partiendo de la base de un grupo de personas que creen en “lo mismo” establezcan las bases de una nueva sistemática, tal y como actualmente ya están manifestando las ONGs globales.

Todo este cambio filosófico está sustentado en el conocimiento, en el terceto “I­­+D+I”, en la operatividad de la producción intelectual a través de un intercambio y de una colaboración a partir de la aportación particular de Conocimiento para desarrollar objetivos comunes. El inicio de la construcción en 1998 de la Estación Espacial Internacional por parte de un grupo de países con la visión de una futura utilización es una manifestación clara de esta actitud.

En esta subfase, que finalizará en el 2009, se superarán por parte de los grupos que tengan acceso a la crecientemente necesaria información y que cuenten con capacidad de discernimiento, los conceptos de productor y consumidor en línea con el nuevo concepto de “Hipereconomía”, englobados ambos conceptos en el de “prodconsumer” y siendo éste parte de un Capital Humano crecientemente cualificado, generador de valor a través de la multitarea y constituyendo cada individuo su único propio responsable.

Entre el 2009 y el 2023 Plutón transitará por el signo de Capricornio. Será en esta fase cuando se construya la estructura del nuevo Sistema, “el cómo se tienen que hacer las cosas”. En esta línea la partición del planeta Tierra en zonas necesarias e innecesarias en función de su Utilidad, con Modelos diferenciados de funcionamiento aunque orientados todos a la optimización del uso de recursos, profundizará en el crecimiento económico, dando lugar a un período de expansión.

La definición de perfiles de consumidores a fin de obtener el “Valor de la Esperanza de Vida” de cada uno de ellos tal y como describe Rifkin, la distribución de rentas en función del Valor generado y de la capacidad Operativa de cada individuo, la sistematización de la producción y distribución de los bienes, servicios y experiencias a fin de capturar la máxima cantidad de utilizadores con un mismo Perfil, serán prácticas comunes de esta nueva sistemática y significarán el fin del mercado tal y como hasta entonces había sido entendido.

A fin de profundizar en esta sistemática, la concentración de compañías, en orden a optimizar recursos y aprovechar sinergias, se expandirá dando lugar a un nuevo modo de producción sustentado en el conocimiento, en unidades virtuales con autonomía de funcionamiento aunque coordinadas por Sistemas Expertos en los que lo puramente tecnológico conviva en simbiosis con organismos genéticos modificados o construidos ex profeso para tal fin. En esta línea, la evolución a partir de los recientes incipientes desarrollos de la nanotecnología permitirá la construcción de los elementos deseados a partir de, primero, la manipulación molecular y, posteriormente, de la atómica.

Con respecto a las fuentes de energía se producirá un avance decisivo en energías alternativas al petróleo, fundamentalmente la energía de fusión, lo que empezará a provocar cambios económicos y sociales profundos.

En la fase que media entre el 2023 y el 2049 Plutón transita por Acuario. Por las propias características del signo la tendencia hacia la grupalización debería ser manifiesta. La implantación de un poder que controle los aspectos básicos de la vida humana en beneficio del conjunto de la sociedad será posible gracias a los niveles que habrá alcanzado la evolución tecnológica y genética.

Cada miembro de la raza humana tendrá la posibilidad de orientar su propia existencia desde sus propios conceptos personales, aunque se hará inevitable la pertenencia a un grupo social caracterizado por un determinado perfil basado en las capacidades individuales.

La manifestación de esta evolución quedará plasmada en la Idea de “lo mejor para el Grupo”, en la pertenencia a un conjunto –corporación, comunidad, clan- y en el trabajo en pro de su beneficio, que será el de cada uno de sus miembros unidos tanto por la voluntad de participación como por la unificiación de diferencias que entre ellos puedan existir, todo ello dentro del total respeto que existirá entre sus miembros.

En cualquier caso, y debido a la constante búsqueda del ideal que en sí mismo será el beneficio del grupo, un punto de violencia puede aparecer en orden a implantar operativas que ayuden a conseguir ese Ideal. El total Respeto que subyace en la base arquetípica del signo de Acuario, hará que, sin embargo, nadie sea forzado a aceptar contra su voluntad dichas operativas; aunque la negativa significará su no participación en el grupo.

En consecuencia, los cambios que se habrán operado a un nivel filosófico y operativo en las dos fases anteriores tendrán unas implicaciones de hondo calado. Las religiones, tal y como han sido entendidas, perderán su significado al haberse superado la necesidad que las propició: la unión de sus creyentes en pos de un objetivo de convivencia. Además el Sistema Capitalista habrá cumplido ya su cometido al haberse superado las premisas que lo animaron: la propiedad privada de los medios de producción –al haberse ya superado el concepto de propiedad- y la libertad en la toma de decisiones, ya que en ese punto, lo lógico será el bien del grupo.

En los aspectos tecnológicos, la evolución habida a lo largo del tránsito de Plutón por Capricornio llevará al control de la producción y distribución de la energía de fusión y a unos nuevos desarrollos tecnológicos en el campo de las comunicaciones que facilitarán el contacto entre los distintos individuos superándose ya, definitivamente, el concepto de localización y los problemas actuales derivados de la multiplicidad de idiomas; asimismo, también el de tiempo, a través de la adopción de un horario común, probablemente gestado en la fase anterior.

La última fase de este subciclo se desarrolla durante el paso de Plutón por Piscis, entre el 2043 y el 2067. La disolución del Sistema Capitalista se produce tras un período de oposición de un grupo al orden establecido: a lo largo de las fases de Plutón en los signos de Capricornio y Acuario se habrá ido generando y adquiriendo gran importancia un poder que aún con el objetivo de buscar el bien del grupo, podrá haber desarrollado un nivel de omnipotencia que choque con los ideales iniciales de la etapa de Plutón en Acuario. La reacción a esta omnipotencia podrá venir por el lado de un grupo cuyo objetivo fuese la búsqueda de una real aplicación, incluso básica, de la fusión entre grupos o seres humanos, que actuará de catalizador propiciando su expansión, lo que dará lugar a la crisis final del Sistema Capitalista y al nacimiento del nuevo Sistema.

Al igual que lo sucedido entre 1816 y 1818, en los albores de la entrada de Plutón en Aries que inauguraría un nuevo Sistema, el Capitalista, entre el 2061 y el 2062, nuevamente antes de la entrada de Plutón en el mismo signo, se produce , como a principios del siglo XIX, la conjunción Neptuno-Plutón en el signo de Piscis.



(*) - Inma Fernández, Astróloga. Creadora de la línea astrológica C. Atenea.
(**) - Santiago Niño Becerra, Catedrático de Economía Española y Mundial,
Universidad Ramón Llull, Barcelona, España.